Un nuevo miembro de la familia
Llega un cachorro a casa, y con él llega una fuente de alegría, de cariño, de bienestar, pero también significa para la persona o familia que lo acoge, nuevas responsabilidades, aunque no tantas como pueda parecer. Para empezar, es suficiente con tener en cuenta los siguientes puntos básicos:
1. Ponerle un nombre.Conviene que sea corto y sonoro. Los monosílabos o bisílabos son los más fáciles de aprender y los de mejor respuesta por parte del animal.
2. Rincón propio.Es necesario que el cachorro tenga un rincón propio con su cama, caseta o simplemente un trozo de frazada. Se debe tener cuidado con las cestas de mimbre, pues son una invitación a que los cachorros ejerciten sus dientes.
3. Recipientes.Son necesarios dos; uno para la comida y otro para la bebida.
4. Collar.Será necesario a partir de las seis o siete semanas. Se debe procurar que sea de buena calidad. Los que son demasiado duros o de metal oxidable pueden dañar la piel.
5. Cepillo y peine.Deben ser de un material y resistencia que esté de acuerdo con el pelo del animal. No es lo mismo un pelaje corto que largo, enredado, nudoso, lanudo, etc.
6. Correa.Complemento del collar y necesario como extensión de la mano del amo cuando se dan paseos.
7. Sobre todo, cariño.Cuando un cachorro llega a nuestro hogar, no tiene nada, está solo y huérfano, pero es tan receptivo a las muestras de cariño como un bebé humano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario